Bipolares en Pérgamo
Me siento. Enciendo el ordenador. Me conecto. Intento escribir.Me ahogo.
Hace un par de días volví a bajar al embalse. Está lleno de ocres, amarillos, y "verderescentes". No sé cuanto tiempo estuve allí; no pude tirarme. Me senté en el coche, fumé un chisme y seguí dándole a la cabeza. A veces creo que no merece la pena seguir... para qué??, me pregunto... pero luego no tengo valor para terminar. Qué estupidez sentirte mal cuando no tienes porqué... Ana dice que me como demasiado el tarro, que desde que me levanto hasta que me acuesto soy un interrogante. Me aconseja que descanse y deje de pensar, pero no sé como una puede dejar de cavilar. A veces sería estupendo poder intercambiar las cabezas (como en el anuncio), yo la dejaría unos días en la nevera para que refrescara. En el embalse el tiempo se detiene, creo haber descubierto pq. cuando me entra la neura el cuerpo me lleva hasta la vera del Navia: allí todo deja de existir... la realidad que dejas atrás, las neuras, los miedos a salir de casa... se escucha el silencio, y a partir de las cinco entra el Nordés y hace que las aguas caminen contra corriente.
Pero no me tiré. Siempre hay un motivo para seguir, en mi caso es la falta de valor para terminar con esta agonía.
Pensé que cambiando de ambiente, de ciudad, de amigos/as, de trabajo... de vida... podría comenzar de nuevo. Es mentira.
El fallo está en mí, no en mis alrededores...soy yo la que decora la realidad, cuando debería de reinventarla.
A veces pienso, Mónica, donde quiera que estés, que a mí me ha pasado lo mismo. Que fui enviada al mundo con una misión: comunicarme con otros seres, intercambiar datos, transmitir. Y sin embargo, me he quedado sola, rodeada de otros sseres que navegan desorientado a smi alrededor en esta atmósfera enrarecida por la indiferencia, la insensibilidad o la mera ineptitud, donde una nunca espera que la escuchen, y menos aún que la comprendan. A nuestro alrededor giran universos enteros, estrellas, soles, lunas, galaxia, aerolitos, grandes constelaciones, nubes de gas y polvo, sistemas planetarios, materia interestelar. Hasta basura espacial. Pero sobre todo, un silencio insondable que todo lo absorbe. Un vacío enorme y negro, una quietud indescifrable.
Viviendo entre castillos de niebla, a veces pienso que podría licuarme en ella.
porqué todo tiene que tener algún sentido??.